Me regalo una ilusión: un sistema educativo 2.0
05.09.2010
Hoy, que es mi cumpleaños, voy a regalarme una ilusión. La fantasía de ver a mi hija crecer y aprender en un sistema educativo avanzado, adaptado al mundo tecnológico que vivimos.
Voy a imaginar que mañana, lunes, recibiré un DM en Twitter de cada uno de los profesores de mi hija, dándome la bienvenida al nuevo curso. En la bandeja de entrada de Gmail estará el mail oficial del colegio invitándome a visitar su web.
Será una web mushup, conectada con el espacio social y por supuesto con sindicación de contenidos.
Entraré en las fichas de las asignaturas del curso. Tendré acceso a los contenidos y recursos digitales de cada materia, las prácticas, los trabajos individuales y de grupo, las formas de participación en los medios sociales, así como el modo de evaluación continua de cada profe. Me detendré en los profesores. Entraré en sus blogs y chequearé su presencia en redes sociales educativas o no.
¿Sus compis? Sí, me interesa saber de sus colegas de clase, pero sólo a nivel académico, lo otro que me lo cuente mi hija, si así procede.
A través de vídeos conoceré las instalaciones del centro. Veré aulas con PDI, pupitres informatizados y zona de trabajo en grupo.
El Sistema (Educativo) me va a permitir, como madre, estar y participar en el proceso de enseñanza aprendizaje. Podré analizar y puntuar los trabajos de mi hija, al igual que sus compañeros. Podré ver las clases por streaming o las grabaciones en la videoteca, también las conversaciones en Twitter o las impresiones de los padres en Facebook.
El Sistema va a permitir que mi hija realice hasta un 60% del currículum de forma virtual. Será un cambio radical ya que allá donde estemos, podrá asistir a clase y, por supuesto, participar con tan sólo disponer de un Smartphone con conexión.
Las mochilas son un peso del pasado. En esta fantasía mía han sido sustituidas por dispositivos móviles: iPad, iPhone, HTC…
La magia se rompe, viene mi hija:
“Mamá, ayer estuve en el Corte Inglés a recoger los libros de este año. Faltan 5 de 9!!! ¿Te lo puedes creer?. Ya, pero … eso no es lo más fuerte, mamá; es que en total son más de 300 euros en libros que luego usamos poquísimo…”
Todos los años igual y ¿saben cómo me siento?… Me siento profundamente estafada.
